Nearshoring, friendshoring y reshoring: qué son y cuáles son sus ventajas
Enero de 2025 por André Themudo
Estos conceptos integran un conjunto de prácticas empresariales destinadas a optimizar costes y aumentar la eficiencia operativa, y han ido ganando terreno a medida que las empresas buscan mejorar sus procesos. Pero, ¿en qué consisten exactamente?
Los conceptos nearshoring, friendshoring y reshoring integran un conjunto de prácticas empresariales destinadas a optimizar costes y aumentar la eficiencia operativa. Se trata de estrategias de externalización que han ganado terreno a medida que las empresas buscan mejorar sus procesos y responder a los desafíos de las cadenas de suministro globales.
El nearshoring: ventajas y desafíos
El nearshoring consiste en transferir procesos de producción o servicios a un proveedor ubicado en una zona geográficamente próxima, generalmente dentro del mismo continente o en países con una zona horaria semejante. Este enfoque difiere del offshoring, que consiste en subcontratar en zonas más alejadas, donde los costes de mano de obra tienden a ser más bajos, pero donde las diferencias culturales, lingüísticas y horarias pueden constituir barreras significativas. El concepto de nearshoring se basa en limitar las complejidades asociadas a las largas distancias y mejorar la coordinación entre las empresas contratantes y sus proveedores. El resultado es un flujo de trabajo más ágil y una mayor capacidad de respuesta a cambios repentinos en la demanda o a obstáculos en la cadena de suministro.
Las ventajas del nearshoring van más allá de la proximidad geográfica. Entre los beneficios de esta estrategia se encuentra la reducción significativa de los costes logísticos, ya que la menor distancia física permite ahorrar en los costes de transporte y almacenamiento, además de acelerar la entrega de mercancías. Otros beneficios son la facilidad de comunicación derivada de la alineación de zonas horarias y la flexibilidad operativa, junto con una mayor compatibilidad cultural y lingüística entre los países involucrados, lo que facilita la integración de equipos y promueve las relaciones laborales.
Los desafíos están relacionados principalmente con la competitividad y la disponibilidad de mano de obra especializada.
¿Qué es el friendshoring?
La etimología del término friendshoring muestra la idea central de la estrategia: la transferencia de actividades empresariales, como la producción o la prestación de servicios, a países considerados aliados o "amigos", con una base común de valores e intereses.
Al igual que el nearshoring, este modelo surge de la creciente complejidad de la globalización y de los riesgos asociados al offshoring, en particular, la dependencia de países con regímenes políticos inestables o culturalmente distantes. Este enfoque pretende establecer relaciones comerciales con países que comparten intereses y sistemas democráticos semejantes, promoviendo una mayor estabilidad y seguridad en las cadenas de suministro. Aunque el concepto de friendshoring haya cobrado más protagonismo en los últimos años, no es del todo nuevo, ya que surge como una respuesta a la creciente incertidumbre política y socioeconómica resultante de las crisis globales y conflictos geopolíticos, que han afectado significativamente a las cadenas de suministro globales.
Reshoring, una consecuencia del aumento de los costes de transporte
El concepto de reshoring, o la práctica de traer de vuelta la producción y los servicios al país de origen o regiones más cercanas después de haber sido transferidos a países con costes más bajos, ha ido cobrando fuerza en los últimos años. Esta inversión de la tendencia se debe a los factores como el aumento de los costes de transporte y los riesgos asociados a tensiones geopolíticas. La pandemia de la COVD-19 evidenció las vulnerabilidades de las empresas que dependen de proveedores a distancia. Las interrupciones del transporte, los retrasos y los altos aranceles comerciales aumentaron significativamente los costes. La gestión de la cadena de suministro, el control de calidad y las barreras comerciales, como los aranceles de aduana, son otros factores que han llevado a las empresas a reconsiderar la viabilidad de mantener operaciones de producción en lugares remotos.
El reshoring tiene varias ventajas significativas, entre las que destaca la mejora de la flexibilidad y de la capacidad de respuesta a las fluctuaciones de la demanda. La deslocalización facilita la reducción de los plazos de entrega y mejora la capacidad de adaptación a las nuevas condiciones de mercado. Al estar más cerca de los consumidores, las empresas pueden adaptarse más rápidamente a sus necesidades. Otra ventaja es la reducción de la huella de carbono. La proximidad geográfica de los mercados finales significa que se reducen las emisiones del transporte de larga distancia, lo que supone una producción más sostenible, en línea con la creciente demanda por parte de los consumidores de prácticas empresariales ambientalmente responsables.